Hay gente de producto que “no cree” en la investigación cualitativa. Sostiene que los números son “verdad”, y lo demás, “meras opiniones”.

Pero saber que alguien tiene 39 grados de fiebre, no nos dice cómo bajarla. Porque medida no es diagnóstico.

Y de la misma manera en que la fiebre no es “más rayitas en el termómetro”, una conversión no es “un click en un CTA”.

Una conversión es cuando una persona se convierte en otra. Por ejemplo:

  • cuando un visitante, se convierte en usuario (empieza a usar el producto)
  • cuando un usuario, se convierte en cliente (empieza a pagar por el uso)

Eventos que suceden en la pantalla (como hacer click en “crear cuenta”), sirven para “medir las conversiones”. Pero la conversión ocurrió mucho antes que ese evento.

El click ocurrió porque un dedo se acercó al botón. El dedo, porque un cerebro lo dirigió. Y ese cerebro, por una larga cadena de evaluaciones, información y decisiones, consideró que hacer eso, era mejor que no hacerlo.

Descifrar esa cadena causal y detectar dónde podemos intervenir es función de la investigación cualitativa y la consultoría estratégica.

¿Querés pasar de medir los síntomas de tu producto a operar sobre las causas?

Hablemos.