La IA haciendo recomendaciones de “mejoras”, parece mágica.
Hasta que se ven los hilos, los espejos y el doble fondo.
Por ejemplo, le das a “analizar” tu sitio de “forma experta”. Y básicamente, te dice que hagas todo lo que no estás haciendo.
Te lo dice de forma confiada y convincente. Hasta genera cierto sentido de urgencia.
Pero se revela como un truco de feria cuando sabés que eso que no estás haciendo ahora, es por haberlo intentado antes. Y haber comprobado que no funciona.
Cuando al mago se le ven los hilos
La IA, puesta a “hacer recomendaciones”, lo que hace en realidad es completar una plantilla con “lo más probable”.
Y de la misma forma en que te rellena los textos con la insufrible plantilla “No es X. Es Y”, tiene una plantilla de “recomendación experta”:
- Título que suena a hallazgo.
- Supuesta evidencia del problema.
- Presunto impacto verosímil.
- Conclusión preocupante y tajante.
Cada vez conozco más responsables de producto y emprendedores que están ejecutando esas recomendaciones, sin ver resultados.
Porque las IA están entrenadas con lo que se puede encontrar dentro de una pantalla.
Y los resultados no vienen de ahí.
Vienen de lo que pasa delante de las pantallas.
¿Cuánto tiempo llevás implementando las recomendaciones de tu IA, sin ver resultados?
Hablemos. Podemos ayudarte a cambiar el foco a donde realmente importa.