Presentación de Santiago Bustelo como Invitado de Honor en el cierre del XI Encuentro Latinoamericano de Diseño organizado por la Universidad de Palermo, 28 de julio de 2016.

Para entender cuál es la relación ente Tecnología y Diseño, primero hay que entender qué es Tecnología.

Tecnología es una palabra cargada de valores que nos hacen pensar en el futuro, en lo inalcanzable. 

La realidad es que la imprenta, el telar, también son tecnologías. Ante ellas, allá por el siglo XIX nació el movimiento Arts & Crafts, como respuesta a una producción industrial macanicista, deshumanizada y que inundaba el mercado de productos que insultaban a los sentidos. La Tecnología había avanzado por su cuenta hasta un punto en el que no podía satisfacer su promesa de un futuro (o presente) mejor, y ello llevó al Diseño a dar el paso que faltaba.

El movimiento Arts & Crafts es sólo uno de los muchísimos casos que nos muestran que a lo largo de la historia, el Diseño co-evolucionó con la tecnología.

Ahora bien, si aceptamos que la imprenta y el telar son Tecnología aunque ya no nos sorprendan, también tenemos que reconocer que las primeras herramientas de piedra también son Tecnología. Y aquí surge una conclusión más interesante: no sólo el diseño, sino que en realidad el ser humano, co-evolucionó con la tecnología.

Porque las primeras herramientas no fueron hechas por seres humanos. Las primeras herramientas que hemos encontrado tienen más de 3 millones de años, cuando no existía el Homo Sapiens: fueron obra de las especies que nos precedieron. Esas herramientas permitieron a nuestros antepasados obtener nutrientes a los que otras especies no pueden acceder. Y el círculo virtuoso que se dio entre el mayor acceso a nutrientes y el desarrollo cognitivo necesario para lograr ese acceso, fue dando lugar a la naturaleza humana actual. Mantener un cerebro sofisticado es sumamente costoso: un chimpancé pasa casi la mitad del día masticando y comiendo. Las tecnologías para procurar, moler y cocinar alimentos, entre otras cosas, han moldeado nuestra condición. La tecnología es lo más humano que hay.

La tecnología, cuya creación y uso forma parte de la condición humana, se trata de satisfacer necesidades humanas amplificando capacidades humanas. Por ello, tiene dos partes: una parte que se ajusta al problema, y otra que se ajusta a la persona. La parte que se ajusta al problema, es usualmente dominio de la Ingeniería. La parte que se ajusta a la persona, es usualmente dominio del Diseño. El Diseño es y será siempre fundamental para el ser humano.

Las actuales y próximas fronteras para la Tecnología, el Diseño y el avance de la sociedad, tienen que ver con la creciente presencia del Software. Hace 20 años, la gente buscaba trabajo haciendo fila para presentar un papel. Hoy, se hace delante de una pantalla. Como también se hacen muchas otras cosas: leer el diario, trabajar, hacer las compras, o incluso reencontrarse con compañeros de escuela. Todas son funciones sociales. En ese escenario, los diseñadores tenemos un llamado, un lugar a cumplir: ser los arquitectos y urbanistas de una sociedad de Información. 

Los próximos 20 años, el Diseño tendrá que responder a problemas de mayor complejidad y nivel de abstracción, que involucran mayor responsabilidad. Una tendencia ya iniciada, es la aparición del Chief Design Officer: el Diseño a la cabeza de una organización, a la par de CEOs y CFOs.

Para asumir esa responsabilidad, no es posible limitarse a hacer lo que un cliente pide. Es necesario un compromiso ético:

  1. Resolver un problema real que tiene gente real.
  2. No crear nuevos problemas para nadie como efecto secundario.

Creo que esta visión del Diseño como factor social, como factor ecológico, será fundamental en este siglo.

Santiago Bustelo