Estamos acostumbrados a que la gente de negocios solo piense en el cuánto y no en el cómo. Por esto, es habitual que el valor de las decisiones quede en la estrategia y no en todo lo que puede aportar el cliente o el diseñador. Sin embargo, Nathan nos muestra que se puede ser diseñador e influir fuertemente en las decisiones de “la gente de negocios”.

¿Cómo? ¡Entrá y entérate!

PRESENTACIÓN