Allá por mediados de 2013, presenté en el Encuentro Latinoamericano de Diseño de la UP, una versión beta de la charla sobre ganarnos el respeto profesional que estaba preparando para Interaction South America 2013.

A mi charla en UP habrán venido unas 20 a 25 personas, de diferentes disciplinas de diseño. El material que había preparado fue disparador de conversaciones muy enriquecedoras para todos.

Al salir, me encontré con que en el aula de al lado (mucho más grande) estaban por empezar a sala llena, con gente parada y todo. El tema era Trucos de Photoshop.

Me dejó pensando que una importante razón para que los diseñadores (de cualquier disciplina) no podamos lograr respeto profesional, es el foco exclusivo en lo técnico y la idea un tanto romántica de que el resto vendrá solo. Eso lleva a la eterna desilusión, a vivir esperando el Mecenas o el Príncipe Azul mientras nos quejamos de que los clientes no nos entienden ni nos valoran, mientras no hacemos el menor esfuerzo por entenderlos a ellos.

Poder distinguir Helvetica de Arial no va a llevarnos a que los clientes nos respeten. Si queremos el respeto de los clientes y de todos con los que trabajamos, tenemos que poder entender y explicar cómo, desde nuestra práctica profesional, podemos ayudarlos a llegar a un futuro que les interese.

 

Sobre ganarnos el respeto para hacer lo que amamos (reedición en ISA14):